abotonandose las...

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ideas

sábado, 28 de agosto de 2010

GARROTEX












TEATRO DEL COMPRIMIDO

TEXTO INSPIRADO EN EL CUENTO "SOSPECHA" DE THOMAS BERNHARD


El profesor está en la habitación del hotel haciéndose un té de jengibre, con la nariz y los ojos hinchados, tose y se suena constantemente. Por toda la habitación hay papel higiénico usado por todas las veces que se ha sonado. También hay dos ollas hirviendo en el piso con eucalipto, el está entre sirviéndose el agua de jengibre y sonándose la nariz con muchos sacos, sombreros y bufandas encima, con una cobija, con medias y guantes. Tocan la puerta de la habitación
Profesor: ¿Si?
Voz en off: ¿Coñac triple para el caballero?
Profesor: Si ya le abro
(El hombre que estaba detrás de la puerta se queda mirándolo y luego le lanza la copa de coñac en la cara)
Hombre: Así no habló Saratustra imbécil
Entra cierra la puerta se sirve otra copa
Profesor: ¿Quien sos vos?
Hombre: Nietzsche.
Profesor: ¿Nietzsche?
Hombre: ¿Porque estas tan asquerosamente enfermo?
Profesor: El cambio de clima me hizo mal.
Hombre: Donde carajos te dijeron que tenías talento para la traducción
Profesor: ¿Nietzsche?
Hombre: ¿Por qué mierda decidiste estudiar filología germánica? ¡Porque no queman la puta Sorbona de Paris! ¡Si solo engendra franceses ignorantes que nunca han enseñado bien nada! ¡y que van a acabar con la filosofía!
(Se toma otra copa y se pone a llorar)
Hombre: ¿Y por eso llevaste hasta la muerte a Salomé?
Profesor: ¿Salomé está muerta?
(Le tira el periódico en la cara)
Hombre: Se suicido en el Inn, y hasta ahora nadie encuentra el cadáver
Profesor: (mientras mira el periódico lee “Una hija infame de Kitzbuhel” dobla el periódico y lo baja muy lentamente mientras se le encharcan los ojos) No fue por eso
Hombre: ¿A no? Entonces que fue lo que pasó
Profesor: No tengo por qué contárselo
Hombre: ¿Por qué decidiste estudiar filología germánica?
Profesor: Porque me gustaba
Hombre: ¿Por qué te viniste para el Tirol?
Hombre: (imitándolo) ¡Porque me gustaba! ¡En la vida no solo se puede andar haciendo cosas porque nos gustan! ¡A uno no le deben gustar las cosas! ¡Las cosas lo deben necesitar a uno!, ¡yo me demore 6 años escribiendo algo que vos en dos años destruiste por completo!
Profesor: Also sprach Zarathustra. Ein Buch für Alle und Keinen
Hombre: ¿tuviste sexo con ella?
Profesor: Realmente ella, fue quien quiso propasarse con migo y como yo no quise nada con ella, entonces me acusó de haberla acosado sexualmente
Hombre: ¡Esa es otra infamia alpestre, vil y abyecta! ¡Imbécil!
El profesor se queda atónito de escuchar estas palabras.
Hombre: ¿No se te ocurrieron otras palabritas distintas para escupir en la gendarmería?
Profesor: ¡pero es verdad! Yo nunca la acose sexualmente, fue ella…
Hombre: Mentira ¡mierda!
Profesor: ¡Es la verdad!
Hombre: ¡Yo se que es mentira! (lo agarra y le apunta con un arma) y hoy me vas a decir que fue lo que paso con Salomé o si no te tiro a Inn ¡para que muerto vayas a buscar su cadáver!
Durante toda esta situación tan violenta no deja de sonar el teléfono, hasta que comienza a sonar la puerta. Nietzsche le dice al profesor con señas que responda tranquilamente mientras le apunta con el arma.
Profesor: ¿SI?
Le hablan detrás de la puerta
Voz en off de mujer: ¿Hola?
Profesor: ¿Sí? ¿Qué quiere?
Voz en off: Soy camarera del hotel señor, me gustaría saber si se encuentra bien
Profesor: Si estoy bien
Voz en off: ¿Está usted solo?
Nietzsche le ordena que diga que si
Profesor: Si
Voz en off: ¿Y está seguro que está todo bien?
Profesor: Estoy un poco alterado por mi estancia en la cárcel, pero ya estoy bien.
Voz en off: a bueno. Recuerde que en el Águila de dos cabezas estamos siempre para servirle
Nietzsche responde impaciente
Nietzsche: ¡SI ya se! ¡Gracias se puede ir!. Bueno como aquí no tenemos cooperación, hay que recurrir a la violencia
(Mientras habla lo amarra a la silla y lo instala en frente de una mesa en la que él va a estar sentado del otro lado)
Profesor: Por favor no me vaya hacer nada que afuera saben que usted está aquí con migo y que me puede matar, están todos vigilando
Nietzsche: No hay nadie afuera, son voces en su cabeza que lo hacen alucinar, usted no habló con nadie realmente, sos voces de su cabeza.
Profesor: Pero usted porque me dijo algo para que yo se lo dijera entonces a las voces de mi cabeza.
(Nietzsche se queda callado un momento sin saber que responder)
Nietzsche: ¡Ah! porque sé que esta alucinando y metiéndome en su juego lo hago salir más rápido de la alucinación. Por eso es.
(El profesor se convence de que lo que le dijo Nietzsche es verdad)
Profesor: Nietzsche
Hombre: que
Profesor: maestro es un gusto conocerlo, nunca pensé…
(Hay que recordar que desde el principio de la escena Nietzsche toma coñac sin parar)
Hombre: Le voy hacer un interrogatorio frio como en una película policiaca, si usted no me responde, como en las películas voy a comenzar a torturarlo hasta matarlo si es necesario.
Profesor: Nunca pensé que esto me fuera pasar…
Hombre: ¡Mierda concéntrese! ¿Cuándo fue la primera vez que hablo con Lou Salomé?
Profesor: Hace media noche cuando pedí a la habitación un…
Hombre: ¡SI ya se! ¡Qué fue lo que pidió!
Hombre: ¿Usted no la conocía antes?
Profesor: no, antes no.
Hombre: Pero se estuvo escribiendo constantemente con ella en la distancia
Profesor: Si.
Hombre: Y por que decidieron encontrarse.
Profesor: Ella me dijo que tenía algo importante que revelarme así que yo viaje rápidamente a Kitzbuhel a su encuentro
Hombre: Y cual fue esa revelación.
Profesor: No se si pueda contárselo
Hombre apuntándole en la cabeza: ¡CUAL FUE LA REVELACION!
Profesor: ¡YA LE VOY A DECIR PERO NO ME MATE POR FAVOR!
Hombre: Hable
Profesor: Ella…
Voz en off: Profesor usted con quien está hablando
Profesor: Con él, con quien más voy a estar hablando
(Entran dos médicos y dos enfermeros a la habitación, los enfermeros lo agarran y los médicos inspeccionan el lugar.)
Medica 1: Hay que medicarlo otra vez
Profesor: Pero no lo ven! ¡Está ahí!
(Uno de los médicos encuentra la botella de coñac tirada en el piso)
Medico 2: ¡Quien mierda le trajo una botella de coñac al profesor!
Profesor: ¡Porque mierda no lo agarran a él! ¡Me estaba torturando!, ¡cómo no se dieron cuenta de que me iba a matar! ¡y ustedes sin hacer nada allá afuera!, ¡mátenlo! Mátenlo
(Mientras él dice todo esto le van poniendo una camisa de fuerza)
Medica 1: Inyéctenlo otra vez y triplíquenle la dosis del medicamento.
(Lo van sacando de la escena)
Profesor: No me mataste, ¡No me vas a matar nunca!
(Nietzsche se queda dentro de la pieza desesperado por que no le conto lo que había ocurrido con su amada Salomé, y decide seguirlo.)